Como ya he apuntado antes los gráficos de Altered Beast eran muy llamativos, con unos sprites de gran tamaño y que se movían con bastante agilidad, aunque respondiesen algo tarde a nuestras órdenes, unos decorados bastante detallados, llenos de colorido y con un “Rise from your Grave” (de nuevo la misteriosa frase) antes de empezar la partida que invitaban a jugar… o a ver cómo jugaban otros si no tenías 5 duros en tus bolsillos. Para la época las secuencias de las transformaciones eran la reostia, todo hay que decirlo, y molaba mucho verlas una y otra vez a la par que un sentimiento de alegría te invadía (y también las ganas de acabar con todo bicho viviente).
Altered Beast fue trasladado, debido a su calidad y éxito, a multitud de plataformas como al Spectrum, Amstrad CPC, MSX, NES, MS-DOS, Atari ST, Commodore Amiga y 64, Master System, Mega Drive, TurboGrafx CD, Dreamcast, PlayStation 2 y PSP. Hace nada ha salido una versión para la Wii Virtual Console. En cuanto a las secuelas, decir que en 2002 tuvo una, Altered Beast: Guardian of the Realms para Game Boy Advance.
En 2005 se desarrolló para PlayStation 2 Jūōki: Project Altered Beast en Japón, en Europa Altered Beast, el cual lejos de ser una continuación del arcade original era un juego con entidad propia, y que no vio la luz en los EEUU debido a su nivel de violencia.
Como último apunte quiero compartir con vosotros que para terminarme este juego tuve que esperar a que Papá Noel me trajese la SEGA Mega Drive, que venía con este juego, y así quitarme la espinita que tenía clavaba con el Altered Beast. También lo tuve para mi querido Spectrum 48 K, pero era igual de difícil que la recreativa o peor.