
El survival horror es un género dentro de los videojuegos que busca crear una ambientación cargada de tensión hasta llegar a provocar miedo en el jugador. Sus protagonistas suelen disponer de pocas herramientas y armas para completar la aventura, lo que aporta ese componente de «supervivencia».
Con el tiempo aparecerían importantes representantes del género como Silent Hill, Condemned o Resident Evil, pero uno de sus grandes precedentes fue un proyecto de Infogrames llamado Alone in the Dark.
La mansión de Derceto
Podemos encarnar a Edward Carnby, un detective contratado para realizar un inventario de los objetos que se encuentran en la misteriosa mansión de Derceto, cuyo propietario, Jeremy Hartwood, se ha suicidado recientemente.
La mansión resulta estar infestada de zombis y criaturas sobrenaturales, por lo que lo que parecía un sencillo trabajo se convierte rápidamente en una lucha por sobrevivir y escapar de la casa.
La otra posibilidad es escoger a Emily Hartwood, sobrina de Jeremy, que entra en la mansión con la intención de descubrir más detalles sobre la extraña muerte de su tío.
La ambientación y buena parte del universo del juego están fuertemente inspirados en la literatura de H. P. Lovecraft.

Una aventura pionera en 3D

Alone in the Dark fue uno de los títulos pioneros en utilizar personajes tridimensionales dentro de escenarios mostrados mediante diferentes perspectivas.
El juego se apoyaba en un motor gráfico desarrollado por Infogrames, que fue adaptado y mejorado para ajustarse a las necesidades del proyecto.
El resultado fue especialmente llamativo para su época y permitió construir una mansión formada por numerosas habitaciones y escenarios mostrados desde diferentes ángulos de cámara.
Acción, exploración y enigmas
El desarrollo mezcla de forma equilibrada la resolución de enigmas con momentos de acción y exploración, consiguiendo mantener un buen ritmo durante la aventura.
Además de luchar con sus propias manos, el personaje puede recoger diferentes armas, utilizar objetos y accionar mecanismos necesarios para avanzar por la mansión.
Otro de sus aspectos destacables era el sistema de control que, pese a su relativa sencillez, permitía realizar un amplio abanico de acciones.
Una aventura exigente
Gráficamente resultaba espectacular para su época. Sus entornos ofrecían una sensación tridimensional muy llamativa y la mansión estaba formada por una gran cantidad de habitaciones.
Sin embargo, la aventura también destacaba por su elevada dificultad. Algunos enigmas podían resultar realmente complicados y no todas las criaturas podían ser eliminadas mediante la fuerza.
En determinadas situaciones era necesario encontrar una solución concreta, utilizar algún objeto o resolver un puzle para poder superar a un enemigo.
Incluso el orden en el que realizábamos determinadas acciones podía resultar importante. Morir tampoco era especialmente difícil, por lo que guardar la partida con frecuencia resultaba fundamental.

Ambientación y duración
A su favor estaba también la considerable duración de la aventura, capaz de ofrecer numerosas horas de exploración, enigmas y suspense.
Las posteriores versiones publicadas en CD incorporaron mejoras sonoras que ayudaban a reforzar todavía más la inquietante ambientación del juego.
La continuación de la saga

Las diferencias sobre la dirección que debía tomar la serie provocaron que algunos de los responsables originales no continuaran vinculados de la misma manera a las posteriores entregas. Infogrames quería potenciar la acción, mientras que otros miembros del equipo preferían profundizar en la investigación y la aventura.
En 1993 aparecería Alone in the Dark 2 y en 1994 llegaría Alone in the Dark 3, aunque ninguna de las dos entregas alcanzó la misma repercusión que el título original.
En 2001 se publicó Alone in the Dark: The New Nightmare, una nueva interpretación de la serie claramente influida por la evolución que había experimentado el género durante los años anteriores.
Alone in the Dark en el cine
En 2005 se estrenó una adaptación cinematográfica de Alone in the Dark, dirigida por Uwe Boll y protagonizada por Christian Slater en el papel de Edward Carnby.
La película tomaba elementos relacionados con Alone in the Dark: The New Nightmare, aunque existían importantes diferencias entre ambas obras. Su recepción fue muy negativa y no consiguió trasladar al cine el impacto que había tenido la serie en los videojuegos.
El legado de Alone in the Dark
Más allá de sus continuaciones, Alone in the Dark ocupa un lugar especialmente importante en la historia de los videojuegos por la forma en que combinó exploración, puzles, combate, terror y tecnología 3D.
Muchas de las ideas utilizadas en aquella mansión de Derceto serían desarrolladas posteriormente por otros títulos, contribuyendo a definir buena parte de las características que terminarían asociándose al survival horror.